¿Recordais cuando Homer se lia a tirar muelles por el water y termina liando la de Dios? Pues el señor roca que vivía sigiloso en mi interior acaba de tragarse el último muelle y a partir de ahora va a empezar a rebotar toda la mierda para fuera.
¡No es asusteis! Este no va a ser un blog escatológico (bueno.... ya veremos). El tema es que mi jefe prostituto, digo, sustituto es una fuente inagotable de estupideces que tendrían gracia si viviera en una peli de Pajares y Esteso al estilo de Los Bingueros. En este caso sería Los taberneros, por aquello de que el chico ha montado su delegación en el bar de abajo.
El susodicho -a partir de ahora me referiré a él como 'El petao'- ha colmado el vaso y yo estoy a punto de perder el norte. Bueno creo que ya lo he perdido. Dado que mi sueldo no alcanza para psicoanalistas, he decidido crear este mi pequeño divan. Eso sí, prometo salir de vez en cuando del monotema, aunque seguro que terminais pidiéndome que retome las hazañas de el patán, el puto calvo, el lince de la ONCE....
Ah! y propongo un concurso, que tengo ganado de antemano: os reto a encontrar algún patán que supere a este. Por cierto, el nombre del blog se debe a que el prostituto -vaya, otra vez me he confundido- el sustituto ocupa el lugar de el jefe original, pero muy original él, que se encuentra de baja mientras realiza una terapia cognitiva que le quite el estrés. Así que yo me apunto.
martes, 14 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Mmm... es mejor que la terapia estratégica? Mi jefe sabe mucho de ella. Es la terapia que en una sesión te cura todos los males, sin tener que remover en tu pasado, ni en buscar el motivo de tu mal actual... solo hay que saber cómo solucionarlo... ¿a que suena fácil? A lo mejor tu jefe tiene que conocer a mi jefe... harían buenas migas...
Yo de momento me apunto a esta terapia cognitiva... si es tan buena como la pintas a lo mejor me ayuda a superar mi trance compañeril... ainsssss... yo me apunto al concurso, vamos, de cabeza.
Pues para lo que me queda en el convento me cago dentro. Ya. Que no le veis sentido al comentario. Yo tampoco, pero siempre había querido escribir eso. Por cierto, como terapia para lo mía he dedicido darme al surrealismo cubista. Es una maravillosa terapia en dos partes: la primera tomar cubatas de los bares, un brebaje bastante surrealista, y la otra escribir frases sin sentido aparente, deformadas. Al estilo del cronista de la Gran Bouclee que se piensa Joyce
ooooooooooohhhhhhhhhhh! estres estres. Ha sido oír hablar del gran cronista txirrindulari y entrar en barrena. Buf, cuantas sesiones me quedan por delante!
Publicar un comentario